viernes, 19 de diciembre de 2008

El Invitado No Deseado

Henry salio de su casa y al poco tiempo llego su amigo Anthony en el coche.

-Que tal¿?- dijo Anthony mientras este subía

-Bien, nos va a caer bastante frío esta noche

-Pues si

-Las chicas van a venir al final¿?

-Pues eso espero porque sino va a ser una sosada

-La verdad es que no se que haríamos sin ellas

-Pues nada, son malísimas todas

-Pero es lo que hay

-Es lo que hay- dijo Anthony sonriendo

Pronto abandonaron la ciudad y comenzaron a internarse en el bosque, poco a poco el color gris del cielo, las finas gotas y el color gris de la carretera fueron dando paso al color blanco de la nieve y el verde de los árboles

-Aquí es- dijo Anthony

Henry vio un pueblo completamente abandonado con casas de madera medio derruidas con los tejados llenos de nieve

-Que coño hacemos hacemos aquí…

-Na, es una especie de velada de terror

-Que vamos a hacer, esperar a los ovnis¿? Fotografiar fantasmas¿?

-Jejeje, vamos a esperar a los demás, vamos a echar unas manos de tute

Así estuvieron una hora jugando a las cartas, después llegaron en otro coche y Phill y Jack y se unieron a ellos, y mas tarde Joel, Cristopher y Martin y estuvieron jugando, hablando, riendo y hablando de cosas de las que hablan los chicos cuando no tienen nada que hacer y se lo pasan bien entre ellos.

Cuando llegaron las chicas y Henry vio la minifalda de invierno que llevaba Melanie se emociono y mas cuando le dio dos besos… así paso el tiempo riendo, y la luz del día dio paso a la oscuridad de la noche entre el alcohol, tonterías, risas, griterío, fue alguien el que dijo algo que sobresalió entre los demás.

-Que es eso¿?

Al principio no se le escucho, pero se volvió a repetir

-Que es eso¿?

Esta vez alguno (o alguna) le hizo caso

-Que es eso¿?

Esta vez ya eran dos voces

-Grábalo!!!

Y allí estaba, ahora ya casi todos miraban, el alcohol, había hecho efecto pero no se reían, miraban atentos, pues mas allá de la espesura de la hierba había alguien o algo, que les observaba

-Estas grabando¿¿??

La figura estaba allí, a diez metros de ellos, entonces la vieron, media unos 40 centímetros y tenia un gorro puntiagudo, se movía de manera amenazante y les estaba mirando.

El grito fue unánime y la salida en tromba corriendo del cobertizo también, no pararon de correr hasta salir del pueblo.





-Borrachos, escandalosos y niñatos- dijo el guarda del lugar- me habéis hecho perder el tiempo-niñatos de ciudad- dijo el agente enfadadísimo a la mañana siguiente.

-Mire agente…-dijo el portavoz del grupo

-Largaos de aquí a hacer botellón a la ciudad y dejad a la gente tranquila, no os quiero ver más- y dicho esto se metió en su camioneta y se fue

Todos los chicos avergonzados volvieron a recoger sus cosas al cobertizo, pensando que todo había sido producto del alcohol cuando de repente se miraron aterrorizados pues allí en medio de la blanca nieve había un puntiagudo y rojo gorro de veinte centímetros.

miércoles, 3 de diciembre de 2008

Fanfic de Lost

En medio de la selva se ve andando a Juliette y a Soller, Soller lleva un rifle y Juliette va desarmada, de repente se paran.



-Ahí es- le dice Juliette y le señala a un agujero, entonces se ve que le señala a unas escaleras metálicas que se internan en una gruta oscura.-Ahí abajo esta tu novia, ellos la han dejado allí, tienes que recorrer unos cien metros y no tocar nada y no decir nada, me comprendes¿?



-De acuerdo rubia



-Yo me quedare aquí, escondida, ten mucho cuidado, si haces lo que te digo todo ira bien.



Se ve que Soller se interna en las escaleras, saca una linterna y se ve que hay muchas tuberías y muchos conductos de gas, al final de las escaleras se ve que hay un pasillo, Soller pulsa un interruptor y la luz se enciende, es una luz amarillenta de unos neones estropeados, avanza por el pasillo donde pone por todas las paredes DHARMA, se ven otras puertas con ventanas a otras salas, avanza, entonces al final del pasillo ve a Kate amordazada, y maniatada al suelo y la dice:



-Ey tranquila, ya estoy aquí- Y la quita el esparadrapo de la boca- Estas bien¿? Que te han hecho¿?- se ve que Kate esta sangrando por la boca.



-Me han…han…



-Shhh…No hables ahora- dice Soller en voz baja y comienza a desatarla, entonces Kate da un grito muy agudo y muy grande, se ve que se ha daño con algo al desatarse.



Entonces se oye un ruido que parece un graznido animal desde el otro lado de la pared, Soller coge a Kate pero ella cojea y se la ve que tiene sangre en una pierna, Soller la coge en brazos y corre, entonces se ve una cara horrible con pico que atraviesa la pared como si fuese falsa o de cartón, como una cara peluda con un pico como un avestruz horrible mucho mas grande y con ojos verdes inyectados en sangre, da graznidos graves y desagradables, se ve a Soller huir muy rápido, la pared falsa empieza a desplomarse, y se ve otro cuello y hasta un tercer cuello, entonces Soller y Kate van a llegar a la luz y los tres monstruos salen de la pared y corren por el pasillo torpemente porque son grandes y el pasillo es estrecho.



Entonces Soller y Kate se encuentran con Juliette.



Juliette dice:



-Dame el rifle- y se lo quita de las manos a Soller



-Pero que haces



Y dispara a uno de los monstruos que están saliendo por el túnel y le revienta la cabeza, los otros dos se detienen.



-Llévala Soller.

Soller coge a Kate y la lleva al otro lado de unas estructuras metálicas, Juliette apuntas a los dos monstruos, de repente se la da vuelta y corre y los monstruos la siguen, entonces ella acciona la llave en uno de las estructuras y los monstruos cuando pasan a su lado empiezan a escupir sangre y revientan allí mismo.



-Bueno Soller- dice Juliette- eso eran los Jirantruces



Relato II



Soller estaba bastante preocupado por Kate, avanzaba por la selva algo tenso, no quería mostrar a Juliette que estaba inquieto, primero porque el era una persona que siempre tenia que mostrarse segura y segundo porque aquella mujer era de desconfianza total.



Que los otros hubiesen capturado a Kate era algo inaceptable y algún día les metería una bala en los huevos por eso, pero ahora mismo lo que había que hacer era rescatarla y nada mas y de momento solo contaba con Juliette que ahora caminaba a su lado.



Juliette le parece atractiva, sin embargo le parece algo borde y muy marimacho y eso lo detesta y por ello la mantiene a raya, no obstante no descarta tirarsela si alguna vez surge la ocasión, por algo es el gran Soller.



Entonces llegan a uno de los múltiples Bunkers de la maldita isla.





-Ahí es- le dice Juliette.-Ahí abajo esta tu novia, ellos la han dejado allí, tienes que recorrer unos cien metros y no tocar nada y no decir nada, me comprendes¿?





-De acuerdo rubia- le dice despectivamente



-Yo me quedare aquí, escondida, ten mucho cuidado, si haces lo que te digo todo ira bien.



A Soller le molesta que le hable en ese tono y mas siendo mujer, además le preocupa que alguna vez Kate deje de ser su novia y vuelva con Jack y esa es una de las cosas por la que le gusta que Juliette exista.



Baja las escaleras, otro asqueroso túnel de los cabrones de dharma, cuando se cansarian de construir, y luego están los jirantruces esos de los que habla Juliette, cuanta mierda habrá en la isla. Entonces allí esta Kate, tan guapa como siempre, haría el amor con ella en ese mismo momento, esta atada, que hijos de puta, rápidamente la quita el esparadrapo



-Ey tranquila, ya estoy aquí- Y la quita el esparadrapo de la boca- Estas bien¿? Que te han hecho¿?- se ve que Kate esta sangrando por la boca.



-Me han…han…



-Shhh…No hables ahora- dice Soller en voz baja y comienza a desatarla, pero sin darse cuenta la hace daño en una pierna que tiene rota y la tira al suelo.



"Mierda" piensa el, y ella se golpea contra el suelo y su pierna cruje y grita en voz alta, entonces Soller la coje, porque acaba de oír lo que mas se temía, lo que no quería que pasase, no solo temía por el, sino por la mujer que amaba, ese graznido del infierno, cogio el rifle, pero vio que en ese momento no podía usarlo, tenia que usar sus manos para llevarse a Kate de allí, así que la cogio en brazos y recorrió con todo lo que le permitió su alma el repugnante túnel de dharma.



Por fin llego a la luz, donde le esperaba la antipática de Juliette, no se paro mucho a pensar pero se dio cuenta de que los Jirantruces avanzaban por el túnel a trompicones



Entonces Juliette con un gesto rápido le quito el rifle.



-Pero que haces¿?- respondió molesto



-Dame el rifle- dice ella sin esperar



Y entonces empieza a pegar tiros



-Corre llévatela.



Algo molesto, pero sin poder pensar lleva a Kate al otro extremo de la valle de seguridad de los sensores de ultrasonido que hay protegiendo la colonia de chalets que hay en medio de la selva, allí deja a Kate y poco después Juliette se reúne con ellos mientras dos Jirantruces se retuercen en el suelo escupiendo sangre porque Juliette ha activado el sensor después de cruzar ella al ser perseguida





-Bueno Soller- dice Juliette- eso eran los Jirantruces



"Como si no me hubiese dado cuenta ya" – piensa el

domingo, 2 de noviembre de 2008

La Conspiracion de las Mascotas

La Conspiracion de las Mascotas


Waterloo entro a la taberna del Búho Gris, en aquella noche, y allí estaba el jefazo, el gran búho ocupándose de la barra, la periquita atendiendo al personal, en una mesa los hamsters albinos y en otra los loros de colores, y allí los vio: Grandief, Cosmos, Kriko y Arcoiris sentados.



-Llegas tarde, Waterloo-dijo Grandief



-Como siempre- puntualizo Arcoiris- nos hemos comido ya todo



Waterloo levanto la mano para que le atendiese la camarera



-Por cierto, has pensado en algo- volvió a decir el perro



-Si



-Y nos podrías explicar que has pensado, antes de ponerte a comer- dijo Kriko



-Matar a Evelyn



Un grito de Arcoiris recorrió toda la taberna mientras los demás le miraron horrorizados



A Arcoiris se le había caído la taza encima



-Eres un ser perverso Waterloo, será una broma, aun no te acuerdas de cuando te cogia en sus rodillas y te acariciaba horas y horas y te decía "lindo gatito"



-Eso fue hace años, ahora desde que esta con su novio nos mal cuida a los cinco, dentro de unos meses tu acuario estará tan lleno de mierda que no podrás ni nadar, y sino pregúntale a los demás cuando es la ultima vez que os ha atendido como os merecéis



-La verdad- dijo Grandief- esta semana solo me ha sacado tres veces, por su culpa anteayer me mee en casa y pego con la escoba, me hizo muchísimo daño



-Muy bien Waterloo- dijo Kriko. Estas proponiendo matar a la persona que nos ha comprado y que nos da de comer todos los días, vas a ser tu quien nos sustente, pague la casa y nos de de comer a partir de ahora



-Pues podríamos ponernos a trabajar, que ya es hora



-Jajaja- río Kriko- es que acaso sabes trabajar en algo



-Por lo menos estoy en la labor de intentarlo, no como tu que estas todo el día en tu jaula esperando a que te den de comer si hacer nada por ti mismo, dime, hace cuanto que pasas hambre¿?



Kriko se quedo callado



-Caballeros- interrumpió Cosmos- este señor tiene algo de razón hace ya varios que nos tiene maltratados, a mi ya no me hace ni caso, me compro hace cuatro años, al principio jugaba conmigo, pero ahora mismo mi jaula esta llena de mierda hasta arriba, hace unos días me dejo en la terraza, llovió y me moje, y se queda a ver películas y a follar con su novio, me llovió encima y vino un gato y casi me come, y me dejo allí toda la noche, no tenemos porque aguantar esto



-Pero estamos proponiendo un asesinato- interrumpió Arcoiris- y si nos piílla la policía



- La policía no sospechara nunca de las mascotas- explico Waterloo



- Y como la matamos- pregunto el viejo perro



-La mejor manera es con algo que se encuentra en todas las casas



-Una ventana- pregunto Kriko



-No- dijo algo incomodo Waterloo- un cuchillo- la apuñalaremos mientras duerma



-Y después podríamos comérnosla- dijo Gradief- dijo por lo de los escobazos



- Si hacéis eso- dijo Kriko- después me iré volando



-Tú te quedaras con todos nosotros, a ver si te crees que no vas a tirar del carro- dijo Cosmos, el cobaya al canario



-Entonces estamos todos de acuerdo¿?- pregunto Waterloo y todos asintieron salvo el pez de colores con algo de duda



Así que durante la siguiente noche cada uno durmió pensando en la venganza contra la dueña que les había abandonado

miércoles, 22 de octubre de 2008

Amigo de Otro Mundo

Os lo cuento como me lo contaron a mi hace muchísimo tiempo, fue hace muchísimos años cuando Joaquín estaba viviendo en Nueva York porque le habían enviado allí de becario; había visto su nuevo apartamento y estaba hecho un asco, lleno de telarañas, motas polvo gigantes, ciempiés de varios centímetros y lagartijas que cruzaban desafiantes de una lado a otro e incluso algunos simpáticos ratones le saludaban de buen rollo por los rincones de las habitaciones.

Joaquín más que cabreado estaba triste y cansado, así que se tumbó en la cama y chirriaron los muelles mientras una capa de polvo subió hasta el techo, entonces oyó unos golpes en la puerta y se levantó, la abrió y lo vio por primera vez, era un hombre muy alto, mas alto que la mayoría de los otros, con unos ojos verdes, una cara afable y desprendiendo amabilidad:

-Hola, he oído que habías llegado- dijo con un extrañísimo acento de no se supo bien donde.

-Hola- respondió Joaquín, sorprendido y agradado, pues durante ese día solo había recibido a azafatas bordes, funcionarios antipáticos y taxistas quejicas.

-Te he traído un caldito, viene bien para el frío- y le mostró un bol lleno de sopa

-Muchas gracias- le dijo él muy sorprendido

-Si necesitas algo mas, no tienes mas que pedírmelo, estoy en el apartamento de al lado.

-Muchas gracias

Y tal como había aparecido desapareció

Joaquín se sentó y miró el extraño presente de su extraño vecino, estaba caliente y salía vapor de ella, bebió un sorbo y en ese momento un sentimiento de calor y de embriaguez recorrió su cuerpo; en menos de diez segundos se había bebido todo el caldo y se sentía feliz, lleno de alegría y amor, tenia ganas de saltar, de reír y de hacer grandes cosas en la vida, ¿Qué era lo que le había dado su extraño vecino? ¿droga?. Quizá, pero aun así no le apetecía mas, no iba a ir a darle las gracias, pero estaba enormemente agradecido, sentía que una luz naranja y acogedora se había encendido en el oscuro y gélido apartamento e irradiaba calor y bondad, empezó a cantar a reírse y sin darse cuenta se quedó dormido, cuando despertó de un profundo y hermoso sueño aun tenia ganas de sonreír. Vio que ya era tarde y quiso prepararse para la entrevista de esa mañana.

El frío de principio de otoño en Nueva York, los coches, el ruido, la multitud de sonidos, la gente que no mira donde va, el metro viejo, sucio, llenísimo de gente, y por fin la entrevista de trabajo, un ingles muy pulido pero dos entrevistadores muy serios y estrechos: "Ya le llamaremos"

Por la tarde, el trabajo de becario en el laboratorio, mucha gente, mucho lío, muchas batas, mucho estudiante americano torpe , total llego a su casa a las once, medio muerto del cansancio. Dentro de un días llegaría su novia, y allí estaba el piso frío, helado, lleno de vacío y de soledad, se tumbo preso de depresión y de asqueo cuando oyó esos mágicos golpes en la puerta

Y ahí estaba, alto y con aquella mirada amable:

-Te he oído llegar, perdón por la brusquedad de ayer, creo que no me he presentado, me llamo Akron- Kro

-Ah, de dónde es?

-Es de mi país

-Cual es tu país¿?

-Es un país muy lejano- y sonrío con afecto- he pensado que te encuentras cansado y me he tomado la libertad de prepararte algo de cenar

-Bueno, no tenias porque haberte molestado, por cierto yo me llamo Joaquín

-Encantado Joaquín - dijo sin darle la mano- espero que te guste mi casa y mi comida, siéntete como en la tuya

Cuando vio la casa de Akron- Kro se quedó totalmente impresionado, era una casa pequeña pero había aprovechado totalmente el espacio, había puesto acuarios de multitud de peces de colores, fuentes que echaban aguas de colores y muchos cuadros y paredes pintadas y sobre ellos un techo decorado con el firmamento

- ¿Cuándo has hecho todo esto?

-Bueno, me encanta el arte- respondió de una manera tímida y amable

Los cuadros eran paisajes de bosques, playas, montañas todos muy bien hechos, admiraba la belleza de ellos y pensaba que Akron-Kro era una persona muy sensible

Entonces lo vio, había una mesa para dos personas

- Quiza esta carne no la hay en tu país, Joaquín, aun así espero que te guste

-Pero, ¿qué es?

-Bueno - dijo sonriendo- es de mi país.

Joaquín se sentó algo extrañado y miró aquella carne sobre el plato con aquella salsa verde que no sabía que podía ser pero que tenía muy buena pinta, la verdad tenía un buen olor, lo probó y humm!!, estaba deliciosa, no tenía ni idea de que podía ser aquello, pero estaba para chuparse los dedos, así que comió y comió sin pensárselos dos veces

-Vaya, veo que te gusta- dijo dulcemente

Joaquín estaba tan absorto en sus pensamientos, tan dulces, que le había producido la comida que no prestaba demasiada atención, pensaba en su novia, como vendría vestida, llevaría esa minifalda que tanto le gustaba, mañana tenía que darse prisa, el avión llegaría a eso de las cuatro

-Quieres beber algo, Joaquín

-De acuerdo

-Voy a por algo, seguro que te encantara, es de mi país

Al rato volvió, con una jarra y dentro un líquido verde brillante

- ¿Que es eso?

-Se llama Brubrufa, es de mi país

Y le sirvió un vaso de bebida verde clara

Joaquín le dio un sorbito, pero estaba tan rico, que se lo bebió de un trago, sabia único, a todos los sabores que había probado y a la vez a ninguno, hizo que el cuerpo y la mente machacados por el día

- Akron- Kro, eres magnífico, tienes que decirme cual es tu país, tengo que ir cuando pueda

- Bueno - suspiró Akron- Kro y por primera vez Joaquín le notó serio- creo que aun no estáis preparados para venir a mi país

- ¿A que te refieres?- preguntó inquieto Joaquín.

- Bueno Joaquín, mañana tengo un día muy duro y creo que tu también- y le sonrío amablemente

- Si es cierto- y marcho a su cuarto

Aquella noche Joaquín la pasó con un cierto sentimiento de nostalgia

Cuando Joaquín se levantó aquella mañana oyó cierto ruido en el pasillo, se desperezó y se arregló un poco y al abrir la puerta se encontró a una mujer limpiando el apartamento de Akron- Kro

-Donde esta la persona que se alojaba aquí¿?

-Vendrá dentro de dos días, este apartamento lleva vacío casi un año

Entonces Joaquín comprendió que Akron- Kro se había marchado a su país en las estrellas para no volver más

martes, 14 de octubre de 2008

El Precio a Pagar

Zaira había vuelto a tener ese sueño y se levantaba sudando, como cuando era pequeña, pero ahora era mas real, ese fuego, ese calor que la abrasaba, sentía que le dolían las rodillas, el pecho, las piernas, las palmas de las manos y de los pies, veía fuego en su sueño, fuego y mas fuego, dolor y mas dolor, su cabeza parecía que le iba a estallar, se despertó de golpe, sudando con la boca ardiendo y las palmas de las manos enrojecidas, corrió al cuarto de baño y bebió agua fría, se frotó la cara y se dió una ducha helada y se secó y descansó tranquila.

No era la primera vez ni la segunda, pero pocas veces le pasaba y no presagiaba nada bueno, recordó aquel niño quemado en el cuarto de baño de primaria o aquella señora que se quedó encerrada dentro de su tienda, había tenido esas pesadillas otras veces, sin contar aquel cumpleaños de los chicos de la casa de al lado, todos habían acabado en fuego y en entierros, no quería pensar en ello, y menos porque sabia que ella tenía algo de culpa

Ahora Zaira a sus 17 años de edad pensaba que había de tener el poder de empezar a actuar y detener eso, tenía que controlarlo, fijarse en que querían decir sus sueños y poder evitarlos, se vistió en su cuarto y se sentó sobre la cama y cerró los ojos y se concentró, entonces vino como un tornado, fuego y mas fuego, abrió los ojos asustada, no podía ver mucho, solo aquellas caras desgarradoras y aquellos gritos.

Zaira, se intento tranquilizar y comenzó su día, saludó sin muchos ánimos a sus padres; sus padres ya presentían que ella estaba mal, así que tampoco la quisieron agobiar mucho. Aquellos días de descanso en la urbanización estaba aburridísima, como toda persona que se salía de la campana de Gauss; había aprobado todas con sobresaliente y el verano se le antojaba largo y aburrido, solo ver pasar los días, uno a uno; las relaciones con la gente de su edad no le interesaban mucho, sólo de vez en cuando hablar un rato, jugar a las cartas; pero salir, mantener relaciones con otros chicos era algo que no le gustaba y por ello siempre la consideraban muy rarita.

Zaira prefería mas leer, con dos años ya se había leído todos los libros de su casa y con tres todos los de la biblioteca del barrio, con siete años aprobó la primaria y con once la secundaria y con 16 ya empezó la universidad y ahora había terminado el segundo curso

En clase se sentía totalmente sola, intentaba hablar con los demás compañeros pero no entendían su lenguaje ni lo que quería decir, pensaba de ellos que les interesaban cosas solo superficiales y banales de la vida así que solo le gustaba estar sola y nada más

Zaira salió a darse un baño, de lejos saludó a unos compañeros con quienes a veces jugaba a las cartas y hablaba de cosas triviales, se bañó e hizo dos largos, entonces lo sintió, vio ese fuego otra vez, lo sintió al meter la cabeza debajo del agua, esas caras desgarradas, esos gritos de dolor, sintió calor, como si todo el agua de la piscina estuviese hirviendo.

- Cof, cof- sacó la cabeza fuera del agua, tosiendo

-¡¡Zaira!!- gritó una chica desde la toalla

-Zaira, estás bien?- dijo otro chico a su lado

"Si"- dijo ella moviendo la cabeza de arriba abajo

Salió de la piscina lentamente y se puso a hablar con ellos, después jugaron a las cartas y después volvieron a la piscina a jugar a la pelota, durante ese tiempo se pudo decir que incluso Zaira pudo olvidar todo lo que su cuerpo y su mente estaban sintiendo, cuando entonces ocurrió algo

Más bien pasó algo, o alguien llegó, fueron dos niños, un niño de unos ocho años y su hermana de unos cinco, dos niños muy blancos y rubitos que empezaban a chapotear a los pies de su madre en la orilla de la piscina, Zaira los miraba aterrorizada; Zaira no se dio cuenta de que los demás chicos habían parado el juego para mirarla; Zaira salió corriendo. ?Dónde vas- preguntó alguno, pero no hubo respuesta, sin mas que añadir siguieron jugando, siempre había sido la rarita del grupo

Cuando llegó a su casa, subió a su cuarto, sus padres al verle la cara comprendieron la situación perfectamente y supieron que hoy no les acompañaría a comer.

Se tumbó en la cama presa del dolor, la asfixia y el horror, el corazón le latía a lo bestia, los brazos y las piernas le dolían, las manos la ardían, la cabeza parecía que le iba a estallar de un momento a otro ¿eran ellos?, los dos niños, los dos hermanos, aquella noche, juntos, solos, en su casa, en la urbanización, sus caras se deshacían del horror, sus rostros angelicales ardían, sus cabezas se llenaban de quemaduras y se volvían de colores rojos y negros

Sus ojos y sus miradas infantiles se volvían grotescos y monstruosos, Zaira dió vueltas, se retorció en la cama, pero no gritó, no profirió ni un solo murmullo, ardió en silencio.

Después de varias horas ya empezaba a anochecer, hacia frío fuera, sus padres se habían marchado quizá al cine, quizá a ver a unos amigos, era el momento de parar lo que ella misma había provocado

Se puso los zapatos, una sudadera y salió corriendo, el ocaso estaba terminando, corrió todo lo que pudo hasta jadear y llegó hasta la caseta del guarda, llamó primero con educación, pero después con nerviosismo y agitación

-Abra!!, abra!!

-Qué quieres¿?- oyó una voz por detrás- esas nos son formas de llamar niña, donde te han enseñado educación- y vió aparecer una conocida figura de sesenta y tantos años de edad

-Necesito saber donde viven dos niños pequeños, una niña y un niño de 5 y 8 años más o menos, muy rubios los dos

El guarda la vió tan nerviosa que se olvidó de la educación y le respondió

-Creo que el portal 49, pero para qué lo quieres¿?

Y con un rapidísimo gracias mientras se iba corriendo, salio en busca de ese portal, ya lo sentía, el incendio había empezado, los niños ya se habían dado cuenta, corrió y corrió, los niños estaban llorando, ya empezaba a hacer calor, ya empezaba ella a abrasarse, ya le dolía el cuerpo y la cabeza

Por fin, portal 49, la calle vacía, ni un susurro, solo los gritos de los niños y la luz, la luz, no de la casa sino la luz chispeante y ardiente, los gritos que no son escuchados

Zaira comenzó a llorar

-Aquí estoy!!, aquí estoy!!, no tengáis miedo!!!

Zaira al final consiguió encontrar una vieja pala que se usaba para quitar la nieva y rompió el cristal de la ventana, los niños lloraban , pero hizo acopio de las pocas fuerzas que le quedaban para sacarlos por la ventana mientras alzaban sus manitas desde el otro lado, una vez fuera el niño le dejó su móvil para llamar a su mamá. "quién puede dejar a sus hijos solos", Zaira llamó y llamó, hasta que cogieron el teléfono

¿Quién es?- respondió una voz femenina

-Es que no ven que sus hijos podrían haber muerto!!!- chillo Zaira cabreadísima y colgó

Pasadas las horas llegaron los bomberos y los demás vecinos y ayudaron a Zaira y a los demás niños a recuperarse, aunque los padres de Zaira sabían que ya nada podía ayudarla.

-Y sus padres- pregunto Zaira a un policía-

El policía miró hacia abajo

-No volverán, han tenido un accidente

-Como que no volverán¿?

El policía se acercó

Iban a casa de unos amigos, pero a medio camino por alguna razón, alguna llamada mientras paso todo esto dieron la vuelta y un camión lleno de gasolina chocó con ellos, no ha quedado de ellos ni las cenizas

Zaira sintió un calambre por todo su cuerpo y sintió que su cabeza le ardía "el incendio no era solo por los niños!! E hice esa llamada!!!"
Y se dió cuenta de que aún le quedaba mucho que mejorar y que sus pesadillas no han hecho más que empezar


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Vivo que no es poco; Pienso, no todos lo hacen; Quiero a quien se lo merece y Muero por volver a verte

lunes, 6 de octubre de 2008

El Perrito de Peluche

Caroline cumplia ocho años cuando le regalaron aquel perro de peluche por su cumpleaños, pero lo dejo a un lado centrando mas su interes en aquella consola nueva en color y lo dejo en el armario junto a los demas peluches junto al elefante con la trompa de colores y el oso azul

Una vez hubo acabado su cumpleaños cansada de tanto abrir regalos, gritar, reir y jugar con otras niñas acabo cansada, su madre la dio dos besos antes de dormir y su padre un cuando ya estaba en la cama y se quedo en la oscuridad, pero no se podia dormir, pero no era porque estuviese nerviosa porque acababa de tener un dia muy nervioso jugando con sus amigas sino porque notaba que alguien la observaba, pero no era el sentimiento intimidatorio de una presencia hostil y allanadora sino de un nuevo amigo que la protegia y la bendecia en su cama, se sentia embriagada y cuidada, como si fuese una noche mas magica que ninguna la de su cumpleaños

Desde la otra pared el perro de peluche la observaba con cariño

Pero no fue hasta unos meses después que Caroline termino de drase cuenta de que realmente tenia un precioso ser protector en su habitación, a pesar de que ya lo habia notado todos esos meses, fue después de un enfado grande con su madre en la que la mando a su habitación castigada sin salir con sus amigas cuando llorando harta de rabia y de impotencia asubio a su cuarto y vio al perrito de peluche, lo habia visto otras veces, alli quieto entre el oso y el elefante, siempre quieto, sin embargo sus ojos de vidrio no eran como los de los demas peluches que miraban al vacio sino los de el la miraban a ella, sintio otra vez aquella sensación extraña de sentirse observada por aquel ser magico, se acerco lentamente a el, consciente de lo imposible, que un muñeco de peluche la pudiese mirar y le acaricio la cabecita lentamente entonces oyo un ronroneo que entendio que en su lenguaje queria decir “me gusta”, lo sintio como como algo que le llegase al corazon mas que algo que le llegase al oido, ademas no era un sonido demoniaco sobrenatural sino calido y familiar, se acerco mas a el y lo achucho y escucho que le dijo que el la queria y tenia que sentirse bien por el, Caroline se quedo mas calmada aquella tarde cogio al peluche y lo apreto contra su pecho y le pregunto “como es que puedes hablar” y el contesto en su lenguaje: “puedo hablar porque en realidad no soy de aquí, vengo de un lugar muy lejano”. “ Y que lugar es ese” pregunto ella. “No puedes ir, pero te lo puedo mostrar, pero tienes que prometerme que no se lo contaras a tus amigas ni a tus padres ni a tus amigas ni a nadie” “Vale te lo prometo”

En ese momento Caroline vio como las luces de su cuarto se apagaban y una nueva luz se encendia, vio que estaba sobre algo, poco a poco se fue viendo la luz, vio que estaba sobre un cielo lleno de nubes amarillas miro a su alrededor y se respiraba una atmosfera de aromas frescos y dulces, miro hacia abajo y vio unas enormes praderas moradas enormes, que se perdian hasta el horizonte, entonces los vio, multitud, quiza millares de seres se movian en esas colinas muy debajo de donde estaba ella, entonces la luz se apago y volvio a iluminarse y volvia a estar en su cuarto

Miro al perrito de peluche y este le dijo: “Entonces ahora me crees” “Si te creo”- respondio ella “Y no se lo contaras nunca a nadie” “No te lo prometo” “Eso esta bien” dijo el en su lenguaje

Caroline estuvo esos años de su vida compartiendo ambos mundos, el de sus amigas, sus novios, sus padres, sus hermanos y el de su sobrenatural amigo, todos los dias siempre que algo malo la sucedia o sabia que no podia contar con el mundo exterior recurria a el y todos los problemas y adeversidades desaparecian


Hasta que paso lo que tuvo que pasar ahora Caroline cumple 20 años y ya no vive con sus padres y acaba de hacer el amor con el hombre de su vida, vive en un piso alquilado y su amigo ha pasado a un lugar secundario debajo de un baul junto a otros muñecos de la infancia, esa noche mientras duerme oye un murmullo en el salon

Caroline cree que es un sueño de todos modos se levanta sin despertar a su novio pero cuando llega al salon se asusta, ve a un hombre de un metro noventa con una cabellera roja muy larga los ojos verdes y una belleza sobrenatural, le tapa la boca y la empotra contra la pared, ella intenta gritar y le mira asustadisima

El dice “Nunca pense que te hubieses olvidado de mi”, entonces ella empieza a recordarlo todo y se asusta aun mas, no queria pensar que aquel ser siguiese existiendo, ya no le necesita “ya eres toda una mujer y ya puedes venirte conmigo como princesa de mi reino ¿te gustaria venir? Siempre te he amado.” “No puedo, tengo a alguien que esta conmigo” El la mira lleno de odio y la dice “Te arrepentiras” Y desaparece en la oscuridad de la noche. Ella se queda dolida con un grave sentimiento de nostalgia y poco a poco va vlviendo al mundo real

Hoy Caroline tiene 45 años, esta divorciada, trabaja de funcionaria y esta harta de la vida, hoy su hija cumple al dia siguiente 20 años, al pasar por su cuarto ve en la cama un delgado y harapiento muñeco en forma de mono, entonces se le queda mirando de manera rara y entonces enloquece y se arrodilla a los pies de la cama y empiezo a llorar a lagrima viva “por favor, llevame”, le ruega una y otra vez a gritos, a sollozos, de manera patetica y lamentable durante media hora, tras ver que no hay respuesta desiste y con un extraño sentimiento de nostalgia abandona la habitación

“Te dije que te arrepentirias” Se oye en un lejano murmullo

Al dia siguiente, se oye por la mañana a su hija hablar con una amiga por el movil, quiere decir que ella tambien sigue aquí y suspiro contenta

jueves, 10 de julio de 2008

Navidades en el pueblo

Navidades en el Pueblo



Samantha tiene ya 30 años, hoy mientras hace un proyecto para una carretera en el despacho de su casa, entre papeles y planos, lápices y carpetas algo cae al suelo.

Le da la vuelta y ve que es una foto de su abuelo, la vuelve a mirar, aun le sonríe estáticamente, sin embargo lleva ya mas de una década muerto, en ese momento recuerdos del pasado pasan fugazmente por su cabeza.

Recordó, aquellas noches frías de antaño, cuando era niña; aquellas noches en el pueblo de los padres de su madre; en medio de la montaña, el frio no solo congelaba, dolia, el viento era implcable, duro y hostigador pero lo mas bonito eran aquellos copos de nieve, aquellos maravillos y gelidos copos blancos que caian del oscuro cielo a la montaña y teñian de blanco el verde.

Recordó las vallas, las vacas, los pinos, la pequeña carretera que llevaba allí y la casa de sus abuelos, en medio de los enromes árboles, cerca del rió que se congelaba.

Todavía hoy habiendo tantísima distancia tanto temporal como emocional podía sentir como su sangre se helaba bajo sus venas; sin embaro alli habia otro mundo, un mundo calido, familiar y festivo dentro de la hogareña casa de sus abuelos.

Recordaba los jerséis de lana, las carreras y las peleas con sus hermanos, a sus padres regañándolos, y a sus abuelos.

Sus abuelos eran gente antigua, gente de del siglo pasado, gente estricta, gente que la vida había endurecido, que habían pasado una amargura por cada arruga de su cara.

Recordó como sus abuelo presidía la mesa, con aire autoritario los miraba y los regañaba mirándolos severamente cada vez que comían antes de rezar o cada vez que hacían alguna impertinencia.

Su abuela era también una persona muy seria, daba menos respeto, pero componía junto a el una pareja perfecta; La abuela jamás había trabajado fuera de casa, siempre se había dedicado a cocinar y a criar a sus siete hijos. De allí que no toleraba que su hija le echase una mano en la cocina y les mantenía a todos los hermanos a raya en las peleas.

Sin embargo no era todo autoritarismo y seriedad, los abuelos a su manera eran muy tiernos, eran gente dura si., Pero a veces mucho mas amables que sus padres, siempre en Navidad les entregaban 20 dólares a cada uno y siempre que paseaban la invitaban a helados y a chuches no como los padres que siempre dicen que no se lo merecía.

También recordaba las veces que la llevaron al cine, al parque de atracciones sin rechistar y sobre todo recordaba como cuando ella y sus hermanos se reunían al amor de la lumbre con su a abuela y las contaba cosas del pasado, de la guerra, de un tiempo primitivo que ellos no conocían.

Pensando y pensando Samantha recordó una situación muy especial, una vez estando , con su madre se gano una regañina por tirar de los pelos a su hermano menor porque la estaba haciendo burla y la había escupido.

Se enfado tanto que cogió y se fue de la mesa y no contenta con ello salió de la casa sin que se enterasen y se unió al frió y soleado día de invierno, anduvo frustrada, cruzo la pequeña carretera y se dirigió a la laguna a tirar piedras al agua.

Anduvo, anduvo llena de ira a la que se sumaba el miedo a la represalia de sus padres que ya habrían notado que se había ido, entonces mientras andaba rebajo sobre un asqueroso barro formado la noche anterior sobre una roca plana y cayo al suelo y se golpeo la espalda, choco con tanta brusquedad que exclamo un “la hostia puta” que resonó por todo el espeso bosque.

Se levanto y se limpio las manos llenas de suciedad y sangre. Entonces lo vio, a diez metros de ella se encontraba un animal muy hermoso, una enorme herbívoro de cuatro patas y enormes cuernos la miraba desconfiado; ella primero se asusto de su tamaño y de sus enormes cuernos; Estaban ella y el animal juntos en medio de la nada; sin embargo no pudo esconder su ansiedad por acariciar y comprobar que ese animal era de carne y hueso, así que acerco lentamente, poco a poco, el animal la miraba indeciso, se acerco mas y cuando estaba apunto de tocarle, se dio la vuelta y retrocedió hacia el frondoso bosque, al principio pensó seguirlo pero el miedo a sus padres le hizo dejarlo.

-Siempre acaban huyendo, sobre todo cuando no te conocen- dijo una voz familiar tras de ella que la sobrecogió y a la vez la hizo temer.

-No te preocupes, a mi me pasa a veces lo mismo; las personas se enfadan sin motivo y no sabemos muy bien por donde sacar nuestro carácter.

Samantha miro a su abuelo confundida, era la primera vez que le oía decir eso en un enfrentamiento con sus padres.

-No me gusta como son, a veces los odio.

-Te comprendo dijo el, yo también tuve padres hace mucho tiempo, pero entonces si que eran duros, recuerdo que a mi padre le llamábamos de usted y siempre que hacíamos algo malo nos daba con el cinturón y nos hacia marcas que duraban.

Samantha se quedo mirándole intentando creer que aquel hombre había sido alguna vez niño como ella y había discutido con sus padres y se había sentido como ella ahora.

-Al final cuando te haces viejo te das cuenta de que todas aquellas cosas por las que has perdido alguna amistad o has hecho daño no merecían mucho la pena, sabes cada vez que pienso la cantidad de personas con las que he discutido y no ha servido para nada.

Ella lo miro indecisa.

-Claro que hay veces que ponernos en nuestro lugar; sabes con el tiempo aprendes a no tener miedo a plantar cara a la gente, cuando llegas a esta edad te das cuenta de que muy pocas cosas importan, tu familia, tu mujer y unos pocos amigos. Venga vamonos para casa.- Y cogiendola tiernamente de la mano la alejo del frondoso y frio bosque rumbo a la casa.

Poco después de llegar su abuelo les contó a sus padres que había salido a dar una vuelta con el.

Hoy a pesar del tiempo recuerda muy muy bien esos quince minutos casi con mas nitidez de lo que recuerda todas las navidades que pasaron con sus abuelos.

miércoles, 9 de julio de 2008

Historia de ella, historia de el

La Historia de Rosa

Rosa era una chica muy atractiva, vestia siempre muy elegantemente con medias, zapatos de tacon e iba elegantemente escotada, en el barrio era de las chicas que mas perseguían los chicos, tenia el pelo castaño claro y los ojos verdes, un dia fue a comprar

Unas botas a la zapateria del barrio.El dia estaba tranquilo, habia poca gente por la calle, era un viernes de primavera y ya estaba oscureciando, no habia muchos jóvenes por la calle y seguramente los encontraria cuando saliese por la noche, no hacia frio hacia una temperatura muy agradable, entonces por fin diviso la puerta de la tienda, habia una luz agradable dentro de ella que contrastaba con la medio oscuridad de la tarde y puestos en el escaparate habia varias botas y zapatos.

Entro en la puerta y un sonido suave sono ya que habia un jueguete metalico de esos que hacen ruidos alli arriba y miro hacia el frente, en vez de estar la simpatica señora de siempre habia un chico joven, algo menos que ella, algo gordito, con el pelo corto y mirada golosa.

La miro de arriba abajo descaradamente, desde los zapatos pasando por la falda oscura hasta la camisa que ocultaba el escote, se sintio molesta de que la mirase con tanto detenimiento.

-Hola- dijo al fin

-Hola- dijo ella

-Hoy no esta mi madre.

-Si ya veo- dijo ella algo contrariada, sinceramente esperaba que su madre estuviese, habia visto alguna vez a su hijo, sobre todo cuando ella estaba en es insituto estaba algunos cursos por debajo de ella

Mientras miraba por la tienda, Raul la miro otra vez muy tranquilamente de arriba abajo, ella lo miro y el comprendio que se encontraba algo contrariada.

-Bueno- dijo algo cortado- que querias¿?

-Queria unas botas nuevas

-Habias pensado en algo en especial...

-Bueno, si queria esas botas de piel que estaban en el escaparate hace una semana

-Ah, si, creo recordarlas, estan en el sotano, ahora vuelvo.

Raul se dio al vuelta y y se acerco a una escalera que descendia.

Entonces se apoyo en la escalera y le dijo:

-Por cierto, hace un tiempo vino mi prima, creo que estaba en tu clase

-Mmmm, sino se, como se llamaba¿?

-Elvira.

-Asi, si claro, si que la recuerdo, se fue de aquí no¿?

-Si se fue hace tiempo, pero este verano volvera como siempre

Dicho esto bajo la escalera. Rosa recordo que con Elvira las cosas no habian acabado demasiado bien, cuando eran niñas eran muy amigas pero en la adolescencia se apartaron poco a poco y al final dejaron de hablarse.

La estancia alli se le estaba haciendo cada vez mas incomoda, ya casi estaba planteándose no haber venido este dia, anduvo un poco por la tienda y miro sin interes el resto de la tienda incluidas las paredes.

Se oyo unas pisadas por la escalera y eso la hizo volver a ponerse en tensión, Raul volvio.

-Si, las tenemos todavía, unicamente que las bajamos porque nadie las compraba, asi que, quieres probártelas pars si te estan bien.

-Si de acuerdo.

Raul abrio la caja y le entrego un ejemplar a Rosa, Rosa se inclino ligeramente y se la probo mientras se agachaba pudo ver de refilón como desde Raul la observaba lujuriosamente.

-Si me valen- dijo de inmediato- cuanto es¿?

-50 euros- respondio Raul asustado por la brusquedad

-Vale toma- dijo Rosa y saco un billete de 50 y se lo dio- me voy

Y sin esperar a que dijese algo mas, salio con paso majestuoso hacia la puerta y una vez estuvo en la calle sintio un pequeño cabreo y noto como el aire frio de la noche entraba otra vez en su cuerpo.

La historia de Raul:

Raul cursa segundo de bachillerato y bueno la verdad el curso no le iba especialemente bien, le habiam quedado cuatro asignaturas en el segundo cuatrimestre y entre los examenes finales y la selectividad estaba hasta la polla de todo, hoy desgraciadamente ni siquiera podia haberse quedado con sus amigos, pues su madre le habia encargado que hiciese las veces de dependiente de la zapateria cuando ella falataba, hoy se habia marchado con su padre, asi que de mal humor tenia que quedarse, estaba en la sala de la pequeña televisión, después de hacer unas llamadas a sus amigos y deseando salir de alli, habian venido solo una señora gorda que queria no se que cosa y un hombre calvo que le pregunto donde estaba su madre varias veces antes de comprar, todavía quedaban unas largar horas hasta la noche y tenia que aguantar como fuese.

Entonces sono un ruido procedente la puerta y salio al exterior y entonces vio a una mujer joven, era la pija del barrio, una niñata estupida la cual habia sido compañera de su prima hace algunos años cuando estaba en el instituto, todos sabian que era una completa idiota.

-Hola- la saludo

-Hola- saludo ella con un toque antipatico en la voz que a Raul le molesto aun mas la tarde

-Hoy no esta mi madre- le dijo deseando que hubiese estado alli y no tener que tratar con esa estupida

-Si ya veo- dijo como si le molestase que el estuviese alli, ya que estamos penso Raul la voy a dar un pequeño repaso y la miro de arriba abajo con esas medias y esa blusa parecia una facilona, ella le miro y entonces el se sientio un poco pillado.

-Bueno, que querias¿?- la dijo

-Queria unas botas nuevas- normal en esa tia tan tonta, seguro que se gastaba el dinero de su familia en ropa

-Algo en especial.- le dijo con algo de ironia

-Bueno, si queria esas botas de piel que estaban en el escaparate hace una semana

-Ah, si, creo recordarlas, estan en el sotano, ahora vuelvo.

De verdad, que la tonta esta me haga trabajar, pues podria bajar ella misma, cuando llego a la escalera recordo que a su prima no le caia muy bien ella asi que lanzo un comentario

-Por cierto, hace un tiempo vino mi prima, creo que estaba en tu clase

-Mmmm, sino se, como se llamaba¿?

-Elvira.

-Asi, si claro, si que la recuerdo, se fue de aquí no¿?

-Si se fue hace tiempo, pero este verano volvera como siempre

, Rul entro en el trastero y busco entre varias cajas, aparto una tras otra y al final reconocio la caja en cuestio y abajo. Parecia mentira que con el tiempo que habian pasado juntas no la recordase, en fin subio las escaleras y la vio andar un poco, hasta que se dio la vuelta como sobresaltada.

-Si, las tenemos todavía, unicamente que las bajamos porque nadie las compraba, asi que, quieres probártelas pars si te estan bien.

-Si de acuerdo.

Raul abrio la caja y le dio una de ellas y ella la cogio como si se la quisiese robar, se agacho y se la puso, entonces le miro y le pregunto muy dignamente:

-Si me valen, cuanto es¿?

-50 euros

.-Vale toma- y le entrego un billete de 50 arrugado- me voy

Y de manera maleducada y sin despedirse salio de la tienda rapidamente, Raul oyo como cerraba la puerta y un sentimiento de ira le invadio añadido al aburrimiento de toda la tarde.

sábado, 28 de junio de 2008

Amor Prohibido

Marta salió de su casa a las seis de la tarde, después de salir a comer con su novio recorrió las calles del pueblo, bajo una capa gris y húmeda se alzaban verdes montañas, recorrió la calle con sus botas taladrando la acera, miro hacia las montañas, su verdor intenso contrastaba con los tejados rojos que con la humedad los hacia aun más llamativos.

Entonces lo vio, ese portal, verde con letras rojas, abrió la puerta tímidamente y se aventuro a entrar en el jardín, pasos después una puerta grande de madera se abrió, y una cara y una melena conocidas la recibieron, unos ojos oscuros miraron a sus ojos verdes y una boca cerrada y temblorosa la dijo:

-Has vuelto mas pronto de lo que pensaba

-No quería estar sin ti esta tarde- le respondió Marta.

Marta entro al recibidor de la casa y sin pesárselo dos veces busco su boca con la suya y la beso apasionadamente y ella como siempre le respondió con la misma intensidad. Tras el primer encontronazo pasional se separaron y Bea la hizo un gesto suave, y la miro tiernamente.

-Tenemos una hora, vamos.

Ambas subieron por las escaleras de madera hacia una luz que aparecía al fondo, tras un estrecho pasillo lleno de baldosas con motas llegaron a una pequeña habitación en la que lucia una pequeña bombilla dentro de una pieza de madera en la que había peces dibujados, tras eso las paredes se encontraban unas paredes llenas de recortes y posters de dibujos manga desfasados, después una gruesa cama con una colcha de Mickey Mouse.

Bea se tumbo en la cama y Marta la siguió tumbándose a un lado, en ese momento un pequeño ruido sonó tras la ventana golpeándola, el ruido se hizo mas fuerte pero agradable también.

-Vuelve a llover- dijo Marta con una dulce voz.

-No se como te vas a volver- respondió Bea.

Marta la sonrió y jugueteo con el pelo de Bea, - No me estires, me haces daño- dijo esta y Marta la respondió con tres besos.

Bea se movió y pregunto: -¿Estuviste con él?

-Si- respondió Marta directamente.

Marta tenia novio desde hace poco tiempo, sin embargo la relación que tenia con el no tenia nada que ver con la relación que tenia con ella, una era oficial, clara como el día; La suya era clandestina, oscura como la noche.

Bea se tumbo sobre la cama y miro a Marta, tenia unas tetas perfectas, grandes pero no enormes, cogió a Marta y jugando la tiro sobre la cama; Marta se animo y jugaron entre ellas y después se besaron una encima de la otra; Marta al ser más grande siempre ocupaba el lugar del chico, cosa inversa a lo que hacia con su novio, donde siempre era la que esperaba pasivamente el sexo.

Después de besuquearse y de hacerse caricias y de tocarse se sentaron una al lado de la otra.

-Parece que no escampa- dijo Bea

Marta miro por la ventana y vio como el agua que caía del cielo se estampaba cruelmente contra el suelo como en represalia por sus actos.

Conocía a Bea desde hace muchísimo mas tiempo que a Ivan, desde que eran muy niñas, empezaron a besarse cuando tenían 6 años y ya jugaban a acostarse juntas con 8 y a partir de los 11 empezaron a cosas mayores, hoy a los 19 años todavía ella no acababa de comprender como una mujer que se enamora de los hombres podía hacer aquellas cosas.

Recordaba muy bien la primera vez que se besaron, fue una tarde de Otoño mientras jugaban con otras amigas salió la conversación de cómo seria besar a un chico, y entre rosas pensaron en besarse y lo hicieron, con mucha timidez y con temor, sin embargo lo que habría sido una sensación de asco y repugnancia a Marta le supo a agua de vida y a alegría con lo cual, nunca hasta ahora ha podido olvidar la sensación placentera de su primer beso con Bea; eso hizo que lo repitiesen en mas ocasiones, siempre a escondidas de los demas, con vergüenza al mundo, una vergüenza que todavía no habian superado y que en el pueblo ocultaban con sus novios, solo aprovechaban los viajes de verano para quedar ellas con mas amigos y desvelar su identidad.

Por ellos Marta no quería pasar ningún dia de su vida sin ella.

Hace algunos años su novio se entero de lo que pasaba entre ellas por medio de otra persona pero la amaba tanto que aun hoy sigue acostándose con ella sabiendo que su corazón es compartido, afortunadamente no es otro hombre así que no le importa compartirlo.

Cuando Bea y Marta se sintieron cansadas de practicar el sexo lesbico se sentaron cogiendose de las manos la una con la otra y se miraron y después miraron la gris ventana producto de un cruel mundo.

-Escampa- dijo Bea.

-Si, me iré, me esperan en casa.

Así que juntas de la mano como homenaje a lo que acababa de ocurrir allí salieron por el jardín, entre el cielo aun gris, las verdes montañas y el jardín de hierba cortada que daba a la pequeña calle en la que solo había casas en una acera atestada de farolas que daba al monte.

Marta la beso por ultima vez y salió a la calle, al monte y al resto del pueblo, en una palabra al mundo que las rechazaba.

miércoles, 25 de junio de 2008

Los prejucios y el Destino

Don Jaime Quesada era un hombre conservador de toda la vida, su familia era rica desde siempre y en su pueblo tenian grandes viñedos y ganados que cuidaban unos guardeses, ademas de la finca, tenia un hotel en la playa de Malaga, una cadena de restaurantes y acciones de varias empresas, era un hombre catolico y con 7 hijos, el ultimo se estaba sacando la carrera de derecho y administración de empresas y estaba estudiando en Oklahoma, y pensaba que algun dia le dejaria algunas empresas suyas.

Un dia acompañado de su guardaespaldas paso por un concesionario a comprarse un nuevo mercedes que el que tenia ya tenia mas de un año.

-Lo quiero azul metalico, no azul palido- decia exigente al director del concesionario- y con asientos tapizados de verde con una flor blanca, tenga cuidado con esto que el anterior concesionario al que fui lo hicieron al reves y les puse una querella y tuvieron que irse a la puta calle, y apunte bien, quiero que haya un escudo de mi familia en vez la estrella de Mercedes, como que eso no se puede¿? Pues me he gastado 100 kilos en esto asi que ya hara un poder, me escucha lo que le digo, lo quiero para dentro de un mes, ni un dia mas ni uno menos si no quiere tener problemas, aquí tiene mi tarjeta oro

Y le mostro una tarjeta dorada.

-Perdone señor, no puedo aceptársela.

Don Jaime le miro como si alguien acabase de cometer una insubordinación inaceptable

-Que me esta contando!!

-Le digo que no puedo aceptársela, el otro dia alguien vino con una de la misma persona y no cobramos.

Don Jaime le miro como queriendo cogerle del cuello.

-Me esta retando amigo, esta llamándome estafador a mi, usted sabe con quien esta hablando!!

-Lo siento señor, es política del concesionario no aceptar una tarjeta con la que se nos ha engañado.

-Le voy a mandar a la puta calle- dijo don Jaime rojo y enojadísimo- dentro de una hora tendra noticia de mis abogados

Y salio de la habitación pegando un portazo.

Cuando salio el guardaespaldas y el chofer le esperaban.

-Coman dentro de dos horas, ahora vamos de inmediato a ver a Rufino Rodríguez.

El chofer y el guardaespaldas obedecieron sin rechistar y le llevaron al enorme buffet donde Rufino era el presidente.

-Que tal don Rufino- le saludo don Jaime con una tierna sonrisa.

-Muy bien, que quiere que haga

-Quiero que mandes a la puta calle a unos cabronazos de un concesionario o a la carcel mejor.

-De acuerdo explíqueme que ha pasado

-Resulta que dicen que han robado con una tarjeta a mi nombre y eso es inaceptable

-Dejeme que haga unas llamadas.

Después de hacer las debidas llamadas telefónicas le dijo

-No puedo hacerlo, es cierto que alguien compro un coche con una de sus tarjetas que resulto que ya no contenia dinero.

Don Jaime se quedo callado al instante.

-Es mas dicen que se ha detenido a una persona que conducia un gran coche a su nombre.

Don Jaime bufo- Quiero verlo de inmediato, le cogere del cuello y le arrancare la nuez.

Y salio inmediatamanete para comisaria. Era increíble lo que los jóvenes de aquella epoca hacian, habia que meterlos en la carcel, no como dicen los políticos de hoy dia de oportunidades y pamplinas.Que pena que no todos fuesen como su hijo un gran universitario en Oklahoma, con un futuro lleno de riqueza y provenir, un hombre hecho y derecho.

Cuando llego a comisaria vio a su mujer y se acerco.

-Asi que tu tambien has venido, cuando coja a ese pajaro lo voy a descuartizar-su mujer bajo la mirada y entonces lo vio un joven vestido de hippi muy sucio y con el pelo largo y con rastas y varios pirncing.

-Maldito cabron fue a agarrarlo por el cuello.

-Quieto Jaime- dijo una voz femenina- es tu hijo

Y entonces don Jaime comprendio la verdad, su hijo nunca habia estado en Oklahoma ni haciendo una carrera, ni habia acabado el colegio, el temor de su mujer y de sus hijos y del resto del mundo a decirle la verdad le habia dado una bofetada en su coinciencia y avergonzado pago los destrozos comprendiendo que le habia faltado lo mas importante en la vida que era preocuparse por alguien.

Despues de la Universidad...

Michael llego a media mañana a su facultad, hacia un sol resplandeciente de principios de verano, entro en la facultad sintiéndose algo cansado y muro hacia el interior, nada mas entrar una pareja le saludo desde lejos, los miro y con un gesto en la cabeza les saludo, entonces vio como se acercaban hacia el y visto lo visto se freno y se dispuso a hablar con ellos.

-Hola Michael- le saludo el chico, mientras la chica lo miraba- has visto las notas, yo aprobe, estamos licenciados tio!!- dijo con efusividad.

-Enhorabuena Markus, ya te dije que podrias hacerlo.

-Muchas gracias!!, vamos a ir a cerebrarlo a casa de Irina, vas a venir, vamos a estar todos!!

-Si, no veo motivo por el que no ir.

-Bueno- dijo Markus- me la llevo un rato, que vamos a comer con mis padre, espero verte!!- dijo sonrientemente.

-Adios- dijo su novia con un agradable gesto.

Michael los vio irse y anduvo mirando al suelo, oia gritos de alegria y llantos de ira durante su camino, pero el solo estaba pendiente de las lineas del suelo y de no pisarlas, esas malditas lineas.

Por fin llego al pasillo donde lo vio, la parde de siempre y las hojas de siempre, miro desganado las notas “sobresaliente” como siempre.

Pero antes de volver a su triste caminar una cara amiga o mas que amiga le salio al paso.

-Hola Michael- dijo una voz agradable

-Hola- dijo el mirándola el escote sin importarle lo que ella pensara.

-Te has licenciado verdad- dijo con el mismo tono agradable.

-Si...-dijo Michael sin importarle el hecho- Y tu¿?

-No...yo no, me tengo que quedar un año aquí

-Lo siento- y la miro a los ojos

-No pasa nada que se le va a hacer, por cierto vendras a casa a casa de Irina¿?

-Si- y subio un poco el tono- no tengo nada mejor que hacer.

-Bueno- dijo muy sonriente- yo tambien estare alli, lo pasaremos muy bien

-Claro- respondio Michael

-Bueno pues hasta luego.

-Adios

Michael la vio alejarse y cuando se canso volvio a mirar las lineas del suelo hasta que salio de la facultad, hacia un dia muy muy bonito pero el no lo vio, solo pensaba en que iba a hacer al año que viene y este verano, la verdad no sabia muy bien que hacer nada mas que aburrirse, los planes de siempre estaban ya desfasados y encontrarse con los amigos de siempre ya no le aportaba nada nuevo.

Llego a la parada de autobús y vio una joven pareja, menores que el.Un chico moreno y una chica rubita hablaban animadamente al lado suyo, entonces, el chico la cogio la beso.

“los niños no han cambiado nada”- penso- “tan jovencitos y ya metiendose en problemas hay que joderse”

Aparto la mirada de ellos indignado y miro el cielo, tan azul como todos los veranos y el mismo puto sol de siempre, “el que me quema”

Por fin llego el autobús y miro con extraña nostalgia la universidad y por un momento penso que esta seria la ultima vez que la veria, paso su billete y se sento en el primer asiento y nada mas arrancar empezo a fijarse en los edificios de la universidad, poco habia cambiado desde el primer dia que llego hace tantos años ya, todo seguia con la misma armonia, seguro que esos dos jóvenes cuando la abandonasen seguiria igual que ahora.

Cuando salieron a la carretera el autobús fue practicamente rapido todo el viaje, ningun atasco esta vez, el sol brillaba en la carretera y sobre los cristales de los cohes, Michael penso cuantos veranos habia coenzado asi y como los habia acabado, harto de tanto verano y de tanta inactividad.

Por fin llegaron a la parada, sin mirar si salian los dos jóvenes se fue del autobes y entro en el bullcio de la ciudad, muchos viejos poco interesantes y muchas jóvenes que aun lo eran menos, volvio a mirar las lineas de la calzada con cuidado de no caer en ellas.

Anduvo y anduvo sin parar hasta que llego a la colonia de chalets, cerca de su casa habia un grupo de gente, ellos le saludaron, el saludo vagamente y dejo de mirarles, llego a la berja de su casa y entro y llamo al timbre.

Una mujer de 50 años le abrio la puerta.

-Hola, Michael, que tal la ultima nota¿?

-Normal, me subo a mi cuarto.

-Felicidades!!, me alegro mucho de que estes licenciado, quieres que salgamos con tu padre a cenar.

-Si bueno, luego me acercare por casade Irina tambien- me voy a descansar

Y sin dar tregua a su madre subio las escaleras y se encerro en su habitación y entonces lo vio, “la ventana” , la misma desde que era pequeño.

Se tumbo en su cama y miro al techo, cerro los ojos y empezo a tararear una canción y entonces quedo en un estado de somnolencia, cuando volvio en si salio de su cuarto y bajo las escaleras para comer.

Su padre y su madre estaban esperándole.

-Bueno hijo, enhorabuena- dijo su padre y se levanto para estrecharle la mano.

Michael sin decir nada se sento y emepezo a comer tranquilamente.

-Bueno, quieres ir a algun sitio especial a cenar.

-No lo se, donde querais

-Muy bien después ire a casa de Irina, para celebrarlo todos y eso.

-Estupendo dijo su madre.

-Voy a leer unas cosas vale- dijo con una suave sonrisa.

-Bueno, si quieres contarnos algo- dijo su padre.

-No nada- y salio del comedor mientras sus padres lo miraban, no era precisamente la personificación de alguien entusiasmado que se acaba de licenciar.

Llego a su cuarto y volvio a ver la ventana, la ventana que daba a la parte de atrás de la colina, la ventana verjas de madera roja, la ventana que de pequeño tenia dálmatas puestos.

Se sento y cogio el telefono y marco un numero.

-Hola, Michael- dijo una voz agradable que habia oido esta mañana- que tal¿?

-Hola Sarah, queria pedirte una cosa, puedo quedar contigo esta tarde para hablar.

-Lo siento, es que no puedo, tengo que ver a mi prima.Nos vemos esta noche

-Vale de acuerdo- y colgo el telefono.

Entonces se acerco a la ventana, la abrio, volvio un momento la cabeza hacia atrás como profunda disculpa a sus padres e hizo lo que debia de hacer.

La Pecera y la Vida

Hernando Sastre tiene hoy 55 años, trabaja como director en una conocida empresa del país; es un hombre canoso, de aspecto triste y gris; hoy su chofer le lleva por las grises y lluviosas calles de otoño hay un sanatorio en el centro de la ciudad.

Aparcan, sale del coche y se despide del chofer, con aire pensativo y melancólico avanza por la calle que desemboca en el hospital, abre la puerta y deja pasar a una atractiva señorita que sale e inmediatamente piensa en su hija mayor de y 26 años y en cuando se va a casar, en su hijo de 23 y cuando acabara la carrera y en su hijo menor de 20 que acaba de empezarla. Todo producto de una vida conflictiva y dura; mientras avanza por el largo pasillo con olor a muerte y unos pocos médicos y enfermeras de turno, rememora el pasado. Recuerda cuando tenia 6 años, en las calles de aquel Madrid de la dictadura, recuerda su cuarto, pequeño y a su madre que hoy es una anciana de 88 años y sobre todo a su padre.

Su padre era un ser autoritario y una persona muy temperamental que mantenía mucho las distancias con el y sus cuatro hermanos; entonces una punzada de dolor amarga su camino; recuerda sus cinco perros, uno tras de otro, sus hamters y sobre todos sus peces.

Aquellos peces que flotaban en la consola del salón; recuerda cuando su padre compro la pecera, fue una alegria para todos, sobre todo para él; sintio por primera vez cariño por su padre, sobre todo cuando vio ese pez de color nanranja y blanco que parecia él mas activo y bello; Hernando se paraba horas mirándole, viendo como se relacionaba con los demas peces; aquellos seres eran inexpresivos, bobos y extraños.

Se quedaban mirando el cristal abriendo la boca sin entender lo que le miraba al otro lado, tampoco entendían si estaban presos o libres ya que parecía que no les importaba estar metidos en una jaula de cristal observados por unos seres gigantes y menos aun entendían nada de aquel Madrid franquista.

Hernando no podía reflexionar con ellos ni buscar aliento sin embargo el simple hecho de verlos animados sin preocupaciones le mantenía embobado un tiempo y le ayudaba a evadirse de la realidad.

A veces, sin embargo algún pez se echaba la siesta y aparecía haciendo el muerto sobre el agua del acuario.

-Papa, mira el pez se ha tumbado, estará malito- de decía Hernando a su padre.

-Si la verdad, seguro que tiene la gripe

-Entonces que hacemos

-Pues hay que llevarlo al Manzanares con su familia; a que lo curen los médicos peces

Y su padre sacaba el pez con un tazón y lo guardaba.

Hernando se ponía muy contento ya que pensaba que los peces pasaban un tiempo con ellos por diversión, como por vacaciones y posteriormente tenían que volver con su familia.

Sin embargo un día el pez naranja se puso malo y a Hernando le sentó tan mal que no quería que se fuese.

Se puso pesado:

-Papa, no podrá volver con nosotros¿?

-No hijo, ahora necesita el cuidado de su papa, su mama y sus hermanitos

-Y no querrá volver a vernos¿?

-No hijo, el ya ha estado aquí, a ti te gustaría estar siempre sin tus papas.

Hernando se quedo pensativo, pero aquella noche, se le ocurrió que quería despedirse del pececito y fue al cuarto de sus padres aunque no le dejaban y en un descuido llego al baño de sus padres y vio lo que vio.

Hernando se quedo horrorizado, y lloro, miro a su padre furiosamente y le grito:

-¡¡Mentiroso, cerdo embustero!!- y loco de ira amago con pegarle.

Su padre al principio se sorprendió e intento calmarlo pero viéndose ofendido acabo dándole la paliza de su vida, ya que no dejaba de insultarle y de intentar golpearle con furia.

No hablaron en mucho tiempo y no volvió a ser lo mismo, la pecera se quito, dejo de prestar atención a los perros, a los estudios, se volvió amargo y violento, paso de su padre y a los 17 años se fue de casa y entro donde no debía de entrar.

Pasaba el día con sus colegas, con sus muchas novias y no se le ocurría ni llamar a casa, acabo viviendo con unos matones de un club de alterne donde se dedicaba a tomar esa sustancia blanca que tan bien le dejaba

Un día se le encontraron tirado en la calle como un vagabundo con la mirada perdida y temblando y no precisamente de frió.

Entonces lo volvió a ver, aquel ser moreno y violento se había convertido en una persona canosa y cariñosa.

Todos los días iba a verle al hospital y cada día le traía unos churros de chocolate y le acompañaba tres horas a ver la tele y a comentar el fútbol y la política actual.

Al principio reacio apenas le dirigía la palabra pero por aburrimiento encontró a un ser bondadoso dentro de ese ser y eso le gusto.

Incluso le llego a traer una pecera en la cual fue metiendo peces.

Después de estar en el hospital la pecera volvió a casa y también los perros y los estudios.


Ahora mismo Hernando entra en la habitación donde ese hombre reposa y cuando lo ve de cerca no respira; Hernando se acerca y en voz baja le da las gracias como despedida final mientras se le humedecieron los ojos