sábado, 19 de diciembre de 2009

LAS LIEBRES

A TRAVES DE LA PUERTA

-Te aseguro que si existe- le dijo Pardo a Blanco.

-Cuentos de hadas- respondio Blanco

Y los dos siguieron brincando por la ciudad

Entonces aparecio Aguti.

-De que hablababais chicos.

-Nada, este idiota que dice que hay una madriguera magica que te transporta a otro universo.

-Mmm…- respondio Aguti.

-No lo creeras tu tambien

-No lo se, solo que hace mucho tiempo, dejad que os cuente lo que vi con mis propios ojos:

Salimos de la ciudad de las madrigueras y nos internamos en el bosque Rosado y yo después de salir del instituto y una vez que nos encontramos alli vimos algo extraño, era una puerta fosforescente que brillaba.


Nos internamos en ella y seguimos por un tunel hasta que vimos la luz del sol, entonces vimos algo extraño, eran como los humanos esas bestias que nos ayudan con la carga; solo que andaban erguidos y con ropa y ademas portaban escopetas.

Nada mas verlos Rosado y yo nos asustamos, entonces uno de ellos alcanzo a Rosado de lleno, se lanzaron como si fuera su presa pero al mirarlo bien parece que se asustaron y lo dejaron.

Yo mismo lleve el cadáver de Rosado a traves de la madriguera y después de mucho papeleo al no portar yo arma se me declaro inocente.

-¡Menudas gilipolleces nos cuentas!- exclamo Blanco y volvio dando saltos a la ciudad de las madrigueras.

EL CONSEJO DE LA ABUELA

-Marta- dijo Antonio- deberiamos irnos salir cuanto antes.

Marta siguió haciendo la maleta sin hacerle mucho caso.

-Antonio- dijo al fin- no se si es buena idea todo esto.

-No iras a creer a tu abuela, no hay ningun duende en ese valle, ni se come a la gente
-Digas lo que digas no me apetece mucho ir, la abuela puede ser muy fantastica y supersticiosa pero siempre me ha dicho la verdad

-Esto es de coña- dijo el muy indignado y salio cerrando la puerta de sopeton.
Un dia después estaba sentado junto a otros tres chicos en el bosque.

-Jacinto- dijo Antonio- Deberias ir a por unos troncos para hacer leña.

-Ve tu, a mi que me cuentas.
-Bueno- dijo Gabriel- ire yo
Paso una hora y Gabriel no volvio.

-Jacinto- volvio a repetir Antonio- este gilipollas se ha vuelto a su casa, ve a buscar leña
-A mi que me cuentas, ve tu a por ella.

-Bueno- dijo Guillermo ire yo

Paso una hora y Guillermo aun no habia regresado.

-Esto es el colmo- gruño Antonio
-Yo me piro tio, esto es un coñazo- dijo Gabriel y se marcho.

Antonio un cuarto de hora después estaba andando de vuelta a su casa por el bosque; empezaba a anochecer y no encontraba el camino.

Entonces tropezo con algo, ¡¡¡un craneo humano!!, y entonces vio un monton de cráneos humanos en el suelo, y al lado una cascada entre musgo y helechos.
Antonio miro hacia alli y vio un ser espigado de color verde de dos metros y medio con los ojos enrojecidos y una larga nariz y las orejas puntiagudas.

-Soy el duende de la fuente.- dijo con voz aguda mientras enseñaba dos largos incisivos llenos de sangre.

Antonio salio corriendo, pero la criatura corria mas que el y le agarro de la cabeza y le metio en el sucio y frio lago de la cascada mientras reia con risa burlesca.
Poco después se recibio la noticia en el insituto de que cuatro chicos habian fallecido en el bosque. A lo cual un profesor en clase de Marta les recordo lo malo que era ignorar las normas forestales.

-Lo que yo creo- dijo ella poniendose en pie- es que deberiamos escuchar a nuestros ancianos en vez de reirnos de ellos.

DOS DE ESPADAS

Desde que nació estaba preparado para este momento, cumplir los 14 años significaba en su pueblo someterse al desafío que todos los varone...