lunes, 11 de abril de 2011

Boabdil de Granada

Comenzaba a anochecer, desde la Alhambra se veían los montes de Granada.

Entonces Boabdil se quedo solo, mudo, mirando al cielo y las estrellas.

Una luz cegadora surco la noche, y se acerco a donde el estaba; de allí salio un aparato cilíndrico de metal.

-¡¡Pensé que no volveríais!!- chillo Boabdil.

Y entonces oyó una voz en su mete:

“Ya sabes cual es el precio que tienes que pagar, quince mil monedas de oro y ocho mujeres para hacer experimentos”

-Lo de las mujeres puedo entregároslo la semana que viene, pero las quince mil monedas me son muy difíciles, casi imposible.

Del aparato salio un halo de luz y de allí surgió un ser grisáceo, de la altura de un niño y con grandes ojos ovalados.

“No tenemos mas tiempo, las necesitamos para mañana”

-Para mañana me es imposible- replico Boabdil

“Entonces no hay trato, Granada será conquistada, no os ayudaremos, y pasaras a la historia como el musulmán mas cobarde del mundo”

Boabdil se quedo pensativo mientras el carro volador se alejaba, había sellado su destino en los libros de Historia.

viernes, 1 de abril de 2011

SIGLO XXV: UN UNIVERSO ALTERNATIVO

SIGLO XXV (OTRA LINEA TEMPORAL)
Hylga se acercó al cristal, aquel pez gigantesco la estaba observando.
-Deberías de pensártelo- exclamo un hombre a su espalda.
-Ya está decidido Atros- respondió Hylga- me iré mañana al amanecer, no hay más que hablar.
El pez se dio la vuelta y se alejó, ahora pasaban un banco de peces de colores tras el cristal.
-Pero si es muy buen negocio, es la oportunidad de tu vida, ¡piensa cuántas vidas podrías salvar!- replico Atros.
-Lo siento, pero no quiero trabajar con embriones, va contra mi ética.
Entonces se acercó donde se veían los peces y abrió una puerta en la esfera de cristal que daba a un pasillo.
Se montó en un aparato y subió de las profundidades del mar hasta casi la superficie. Cuando llego arriba, se veía el sol dar sus últimos rayos a través del agua.
-Ese ovoide esta regular, Hylga.
-No pasa nada Markus, mañana saldremos de esta ciudad.
-No te ha gustado la oferta que te han hecho.
-No ya sabes que aunque estén enfermos, no debemos de entrometernos en el desarrollo de una persona antes de nacer.
-Bueno..., si así lo ves, como te parezca- respondió Markus.
Se acercaron a la una puerta de cristal que daba acceso a otra plataforma submarina aún más grande.
-¿Cuáles son sus años de nacimiento?- pregunto el portero.
-2450 el mío y 2453 el de mi amigo- respondió Hylga.
-De acuerdo, esta todo correcto pueden pasar.
La luz solar desaparecía de la superficie marina y la ciudad se iba quedando a oscuras.
Entraron en los apartamentos mientras unos peces grandes y plateados los observaban tras los cristales.
-Hylga, creo que deberías de replanteártelo, podrías ganar mucho dinero- alentó Markus
-No es eso, es que yo…quiero seguir con mi ética…- respondió pensativa Hylga
-No tiene que volver a pasar lo que paso la última vez.
Hylga le miro y una lagrima cayo por su mejilla. Markus la abrazo.

Pasaron la noche echados en sus habitaciones, a las 5:30 de la noche alguien dio unos golpes en la puerta de Markus.

-Soy Atros- dijo una voz tras la puerta

-¿Qué quieres?- pregunto Markus algo enfadado.

-Queria saber el porque, una explicación

-¿De que?- inquirio Markus

-De porque Hylga no quiere ayudarnos a prevenir el autismo en los embriones.

Markus guardo silencio y miro de manera hostil a Atros.

-Hylga se quedo embarazada hace poco, y su embrión resulto enfermo…

-¿De que?

-De autismo- dijo Markus cortante- asi que se unio a vuestro programa, pero cuando el feto se desarrollo la medicacion le habia atrofiado las extremidades e iba a nacer sin brazos ni piernas, asi que…

-Se dispuso a abortar- dijo Atros mirando al suelo

-Ahora ya lo sabes, dejala en paz- dijo dando un portazo.

Atros se alejo mientras el sol empezaba a dar sus primeros rayos tras la superficie, Atros vio un delfin sonreir tras el cristal.